
Aida Urtubia, Cantora de Colbún, 1966.
“Trabajamos en rodeos [con su hermana]. Nos contrataron para los rodeos de San Fernando, de Rancagua y Osorno. Ese sí que es un trabajo duro. Fue en los rodeos donde me formé como bailarina de cueca. […] El rodeo es una excelente escuela; es donde mejor se baila cueca” (Margot Loyola. 1995)
Margot Loyola, nace y se cría en zona campesina bebiendo de la raíz de la cultura tradicional; ella misma cuenta en su libro La Tonada, testimonios para el futuro, que fue “acumulando dentro de mi tantas y tantas tonadas que hoy podrían llenar una carreta”. La Maestra Loyola reconoce al Maestro en el cultor que le da lecciones de vida entre cuecas y tonadas, destaca entre ellos a Las Hermanas Orellana, quienes “tocaban arpa y guitarra y cantaban con unas voces muy potentes”.
También recuerda a Los Cuatro Huasos, quienes “iban a la farmacia Santos Dumont a enseñarnos”; y a muchas cantoras, personas “sencillas muy queridas para mi, casi todas mujeres, que han encarnado y encarnan el habitante rural.”
Texto basado en la investigación del Dr. Carlos Miró Cortés y la periodista húngara Ida Kiss.